sábado, 5 de enero de 2013

What time is it?

Ya todos lo sabemos, Ray Lewis, linebacker de los Baltimore Ravens anunció durante esta semana que se retirará al final de esta campaña. La cadena de NFL Network y practicamente todas las redes sociales dedicadas al futbol americano han hablado incansablemente del asunto. Uno de los más grandes se retira, sus números lo llevarán sin lugar a dudas al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad.

Sin embargo, Ray Lewis es mucho más que sus números. Olvidemos por un momento sus 13 Pro Bowls, 2da mayor cantidad para cualquier jugador en la historia de la NFL. Ni siquiera pensemos en sus 2 títulos de Jugador Defensivo del Año o su MVP en el Super Bowl XXXV, el legado de Lewis va mucho más allá.

La sola imagen del 52 saliendo entre el humo del túnel de los Ravens me trae escalofríos, cualquiera que haya usado un casco y hombreras en los últimos 5 o 6 años ha sido inspirado por Ray Lewis, el mejor motivador de la última época. Millones de jugadores, no sólo en EU sino en todos los campos de futbol americano del mundo, han respondido al llamado: ANY DOGS IN THE HOUSE??!! 

What time is it?! -Game Time!, así suelen responder los jugadores de Baltimore a su lider y máximo comandante en la guerra del emparrillado, este fin de semana, esa frase es más cierta que nunca. Es hora de jugar, tiempo de pagar un poco de lo mucho que Lewis le ha dado a los Ravens y a toda la ciudad de Baltimore. Este domingo será el día en el que cada jugador portando un casco con el cuervo deberá dar un poco más, pues es su responsabilidad, sin importar si llevan 1 año o 10 en el equipo. Es tiempo de que los Ravens le entreguen a su más grande jugador lo que él les ha dado por más de 16 años: intensidad al 100%.

Pienso que Ray Lewis es el mejor apoyador de todos los tiempos. No es el más talentoso, ni el más grande, ni siquiera el más violento. Lewis es la personificación de lo que un linebacker debe ser en el football: un lider, aquel que puede motivar a todo un equipo y hacerlos competitivos semana con semana. Ahora es tiempo de que Baltimore y los Ravens le den la mejor despedida posible a este gran personaje, y es difícil que el camino de playoffs regrese a Baltimore, el domingo será la última vez que Lewis juegue en su ciudad.

"Este será mi último viaje", de esa manera lo explicó Ray, y él quiere que ese viaje culmine en New Orleans, con un triunfo en el Super Bowl. Sinceramente no veo a los Ravens llegando a esas instancias, no obstante, pase lo que pase, Lewis se irá con orgullo, por la puerta grande. Sin importar lo que suceda, como fanáticos no nos queda más que esperar el domingo con ansias, volver a sentir el corazón latir cuando ese jersey 52 salga al campo.

Hemos sido testigos de una brillante carrera, y no nos podemos perder el último acto. No queda más que esperar y admirar. Gracias por inspirarnos, Ray.