La discusión es ya conocida, a veces desgastada. Miles de analistas, expertos, gente cercana al futbol americano y millones de fanáticos constantemente se lo preguntan. ¿Quién es el mejor de la historia en la NFL? Esto aplica para todas las posiciones, para entrenadores y para equipos en general, sin embargo, la polémica más grande gira en torno a la posición más importante del deporte, el quarterback.
Hay argumentos para cada opinión, para algunos los números lo son todo; Brett Favre ganó el honor de ser "el mejor" cuando rompió los récords de Marino y en 20 años de carrera dejó unas marcas que ahora parecen imposibles de alcanzar. Al paso que van los jugadores activos, tal vez Peyton Manning o quizá Drew Brees puedan romper algún día esos récords; para los que ponen los números antes que nada, ellos serán los mejores cuando lo logren.
Para otros, el mejor es aquel que ha ganado más, después de todo, el QB es el líder de un equipo, y el éxito o fracaso depende sustancialmente de él. Así, Joe Montana o Terry Bradshaw son los mejores mariscales de la historia, guiando a sus equipos a 4 campeonatos, creando dinastías. Tras este par de grandes ganadores se ubica Troy Aikman con 3 anillos de campeón, él sería el 3er mejor mariscal en haber jugado en la NFL.
Tom Brady es el gran QB del nuevo siglo, de la época moderna. Con 5 Super Bowls jugados y 3 anillos que presumir, Brady es sin duda el mejor de su generación, seguido de Ben Roethlisberger y Eli Manning; Peyton no figuraría aquí, con 1 solo anillo, el ex-Colt no puede competir en cuanto a éxito medido por campeonatos, ni hablar de Dan Marino que jamás alcanzó la gloria del Super Tazón.
Para mí, el mejor jugador de cualquier posición es aquel que cambia por completo la manera de ver, de jugar una posición determinada. El mejor mariscal de campo debe ser aquel que modificó en su momento la manera de buscar al próximo QB en el Draft, el que sentó el estándar de lo que esa posición debe ser. Bajo esta premisa yo identifico 3 etapas en la historia de la NFL, con un representante que es el mejor en cada una de estas etapas y que marcaron un parte aguas para la historia de quarterbacks.
El primero de los mariscales que marcaron a la posición, quizá el que más lo ha hecho es Johnny Unitas. El célebre mariscal de los Colts hizo lo impensable en su época, en general fue el primer gran pasador de la historia, en un momento en el cual el juego por tierra prevalecía en el deporte. Johnny U es para muchos el mejor de todos los tiempos, consiguió números prácticamente increíbles para temporadas de 12 o 14 juegos (en comparación a los 16 que se juegan hoy en día) y definió lo que hoy en día es un mariscal de campo.
Desde la época de Unitas, hasta la actualidad, cientos de quarterbacks entran a la liga gracias a que cumplen con los parámetros que se sentaron gracias al desempeño de este gran mariscal en los años 50's y 60's. Recordemos el récord que acaba de romper Drew Brees: 47 partidos consecutivos con al menos un touchdown por aire. Ni Montana, Bradshaw, Aikman, Favre, Manning o Brady pudieron completar esta hazaña; 57 años pasaron para que cayera esta simbólica marca.
Sin duda Johnny Unitas fue el primer gran jugador, y es aún 1 de los 3 que considero "los mejores" de todos los tiempos. A continuación considero a otro gran jugador que marcó un antes y un después en cuanto a valorar mariscales de campo. Después de que Unitas sentara el precedente de lo que un mariscal pasador debía ser en la NFL, Dan Marino llegó a la liga en 1983, seleccionado con el pick 27 de la 1era ronda del Draft, detrás de otros 5 quarterbacks. Un año después, Marino lanzó para 5 mil 84 yardas y 48 TD's, destrozando los récords y levantando la vara al resto de los mariscales para siempre.
El éxito de Marino no se limitó a los números, aunque cabe decir que, al igual que Unitas, Marino jugó a un nivel que siempre pareció fuera de su época. En 16 temporadas activo, Marino lanzó un promedio de 3,800 yardas por año y cerca de 27 TD. Aún ahora estas cifras serían soberbias para los mejores mariscales de la liga. Lo más destacado de Marino será siempre la velocidad de "release" que imprimía en el balón.
Esto se explica como el tiempo que le tomaba al mariscal decidir a dónde iba con el balón y el tiempo que éste tardaba en salir de la mano de Marino. Antes de él, las características técnicas del mariscal eran poco analizadas para seleccionar a un QB. El ex-Dolphin sentó el nuevo precedente: el QB de la NFL debe ser perfectamente pulido en su técnica, modelo que elevó a grandes quarterbacks posteriores a él ,como Troy Aikman o el mismo Peyton Manning.
La gran duda para Marino siempre fue que no pudo ganar un Super Bowl, el argumento de que el quarterback hace al equipo acabó con sus posibilidades de ser mencionado en las discusiones como "el mejor". Todos los analistas lo descartan, considerando que sin campeonatos un mariscal de campo no vale más, a pesar de lo que pueda lograr y, como en el caso de Marino, lo que pueda definir para la historia de la liga.
Finalmente, la 3era era de los quarterbacks en la NFL, y siempre siguiendo mi opinión personal, la definió Peyton Manning. El aún activo y ex-Colt es un parte aguas más en la manera de ver la posición de mariscal de campo. Después de que Unitas formara la idea del QB lanzador por diseño y Marino perfeccionara el modelo del "pistolero", Manning trajo un factor más: el mariscal de campo inteligente.
Antes de la llegada de Manning, el modo de decidir las jugadas en los equipos era muy diverso, en algunos lugares los coaches se encargaban de elegir cada jugada del partido. Muchos otros equipos dejaban en ocasiones la decisión a sus mariscales, sin embargo, no fue hasta la llegada de Manning que se perfeccionó al "coach dentro del campo".
Y es que Peyton hace de llamar las jugadas un arte, al punto de que llegó a desarrollar un lenguaje completo solamente para comunicarse con sus compañeros dentro del campo. En Indianapolis, Manning se hizo experto en leer defensivas para hacer cambios sobre la marcha y aprovechar todo el reloj de jugada para elegir la mejor jugada dependiendo de lo que él veía en los esquemas contrarios.
Ésto revolucionó el juego, ahora, el quarterback no es solamente un tipo talentoso, con carácter y buen brazo; como lo era Unitas, o Montana y Bradshaw después de él. Tampoco es ya un hombre con excelente técnica y lectura, que se basa de juego de pies y mecánica al lanzar para llegar al siguiente nivel; tal fue el caso de Marino, Favre, Fouts o Aikman.
Hoy, los QB's son estudiados también por su capacidad cognoscitiva, además del talento y la forma técnica, los jóvenes mariscales deben ser inteligentes y disciplinados. Las selecciones de Matt Ryan, Sam Bradford, Andy Dalton y Aaron Rodgers prueban que el modelo cambió una vez más. Esta nueva clase de mariscales liderada por Manning y Brady (quien tiene características similares pero no al nivel de Manning) es lo que predomina en la NFL.
Cuál será el próximo gran mariscal, no lo sabemos, aún hay varios que parecen destinados a escribir historia, Rodgers y Brees ya lo hacen, Andrew Luck y Robert Griffin III empiezan a trazar su camino como futuros astros del futbol americano. Hasta ahora, en mi opinión, no ha habido como estos 3 grandes, la NFL y todos los que lo seguimos le debemos mucho a cientos de jugadores, por hacer del bello deporte de las tackleadas lo que es hoy. La cosa es que Manning, Marino y Unitas parecen haber hecho un poco más.
| Unitas fue el primer gran mariscal de campo. |
Desde la época de Unitas, hasta la actualidad, cientos de quarterbacks entran a la liga gracias a que cumplen con los parámetros que se sentaron gracias al desempeño de este gran mariscal en los años 50's y 60's. Recordemos el récord que acaba de romper Drew Brees: 47 partidos consecutivos con al menos un touchdown por aire. Ni Montana, Bradshaw, Aikman, Favre, Manning o Brady pudieron completar esta hazaña; 57 años pasaron para que cayera esta simbólica marca.
Sin duda Johnny Unitas fue el primer gran jugador, y es aún 1 de los 3 que considero "los mejores" de todos los tiempos. A continuación considero a otro gran jugador que marcó un antes y un después en cuanto a valorar mariscales de campo. Después de que Unitas sentara el precedente de lo que un mariscal pasador debía ser en la NFL, Dan Marino llegó a la liga en 1983, seleccionado con el pick 27 de la 1era ronda del Draft, detrás de otros 5 quarterbacks. Un año después, Marino lanzó para 5 mil 84 yardas y 48 TD's, destrozando los récords y levantando la vara al resto de los mariscales para siempre.
| Marino fue por años el estándar de un "pistolero". |
El éxito de Marino no se limitó a los números, aunque cabe decir que, al igual que Unitas, Marino jugó a un nivel que siempre pareció fuera de su época. En 16 temporadas activo, Marino lanzó un promedio de 3,800 yardas por año y cerca de 27 TD. Aún ahora estas cifras serían soberbias para los mejores mariscales de la liga. Lo más destacado de Marino será siempre la velocidad de "release" que imprimía en el balón.
Esto se explica como el tiempo que le tomaba al mariscal decidir a dónde iba con el balón y el tiempo que éste tardaba en salir de la mano de Marino. Antes de él, las características técnicas del mariscal eran poco analizadas para seleccionar a un QB. El ex-Dolphin sentó el nuevo precedente: el QB de la NFL debe ser perfectamente pulido en su técnica, modelo que elevó a grandes quarterbacks posteriores a él ,como Troy Aikman o el mismo Peyton Manning.
La gran duda para Marino siempre fue que no pudo ganar un Super Bowl, el argumento de que el quarterback hace al equipo acabó con sus posibilidades de ser mencionado en las discusiones como "el mejor". Todos los analistas lo descartan, considerando que sin campeonatos un mariscal de campo no vale más, a pesar de lo que pueda lograr y, como en el caso de Marino, lo que pueda definir para la historia de la liga.
Finalmente, la 3era era de los quarterbacks en la NFL, y siempre siguiendo mi opinión personal, la definió Peyton Manning. El aún activo y ex-Colt es un parte aguas más en la manera de ver la posición de mariscal de campo. Después de que Unitas formara la idea del QB lanzador por diseño y Marino perfeccionara el modelo del "pistolero", Manning trajo un factor más: el mariscal de campo inteligente.
Antes de la llegada de Manning, el modo de decidir las jugadas en los equipos era muy diverso, en algunos lugares los coaches se encargaban de elegir cada jugada del partido. Muchos otros equipos dejaban en ocasiones la decisión a sus mariscales, sin embargo, no fue hasta la llegada de Manning que se perfeccionó al "coach dentro del campo".
| Manning es casi un coach en el emparrilado. |
Y es que Peyton hace de llamar las jugadas un arte, al punto de que llegó a desarrollar un lenguaje completo solamente para comunicarse con sus compañeros dentro del campo. En Indianapolis, Manning se hizo experto en leer defensivas para hacer cambios sobre la marcha y aprovechar todo el reloj de jugada para elegir la mejor jugada dependiendo de lo que él veía en los esquemas contrarios.
Ésto revolucionó el juego, ahora, el quarterback no es solamente un tipo talentoso, con carácter y buen brazo; como lo era Unitas, o Montana y Bradshaw después de él. Tampoco es ya un hombre con excelente técnica y lectura, que se basa de juego de pies y mecánica al lanzar para llegar al siguiente nivel; tal fue el caso de Marino, Favre, Fouts o Aikman.
Hoy, los QB's son estudiados también por su capacidad cognoscitiva, además del talento y la forma técnica, los jóvenes mariscales deben ser inteligentes y disciplinados. Las selecciones de Matt Ryan, Sam Bradford, Andy Dalton y Aaron Rodgers prueban que el modelo cambió una vez más. Esta nueva clase de mariscales liderada por Manning y Brady (quien tiene características similares pero no al nivel de Manning) es lo que predomina en la NFL.
Cuál será el próximo gran mariscal, no lo sabemos, aún hay varios que parecen destinados a escribir historia, Rodgers y Brees ya lo hacen, Andrew Luck y Robert Griffin III empiezan a trazar su camino como futuros astros del futbol americano. Hasta ahora, en mi opinión, no ha habido como estos 3 grandes, la NFL y todos los que lo seguimos le debemos mucho a cientos de jugadores, por hacer del bello deporte de las tackleadas lo que es hoy. La cosa es que Manning, Marino y Unitas parecen haber hecho un poco más.




