En Querétaro parece que cada vez que perdemos es culpa de los
árbitros. Esto probablemente no es cierto, pero sí se puede alegar que hace
falta una renovación entre los oficiales queretanos. Con el surgimiento de la
Liga Municipal de Futbol Americano, los encuentros entre equipos de la entidad
se convierten rápidamente en férreas rivalidades.
Jugadores y coaches que se
conocen de toda la vida, que han compartido trincheras y que hoy se enfrentan
para decidir quién tiene el mejor futbol de Querétaro.
Estos partidos han sido, en su mayoría, encuentros de gran
competitividad y que además llevan un elemento extra de polémica: el del
arbitraje.
Parece tradición que en el futbol local los árbitros siempre influyen
en el marcador y terminan afectando a uno u otro equipo. No obstante, no hay que equivocarnos, tenemos oficiales
excelentes, que han pitado en algunos de los partidos más importantes de México.
Lo cierto es que muchos de nuestros árbitros dominan los reglamentos y son
capaces de llevar partidos de manera justa e imparcial, pero por cada uno de
ellos también hay otros que demuestran falta de preparación y, en muchas
ocasiones, actitudes de protagonismo o
autoritarismo extremo.
Con esto me refiero a oficiales que dejan de trabajar en equipo
con sus planillas, que insisten en arrojar pañuelos cuando no les corresponde,
lejos de la jugada o mucho después de que acabó la acción.
El mayor problema es que, además, a estos oficiales no hay manera
de cambiarlos. Jugadores, coaches y aficionados han caído en el punto en que es
más fácil darles por su lado y aceptar sus fallos antes que hacer algo por
demandar un arbitraje correcto.
No creo que necesitemos mejores árbitros, o
cambiarlos, nada de eso. Lo que sí es necesario es educar a los árbitros que
así lo necesiten, que sean todos los que entren a un campo conociendo
perfectamente las reglas y ,sobre todo, que se sientan con la autoridad de
marcar o no un castigo.
Finalmente, los oficiales que quizá requieran un cambio
de actitud deben revisar sus acciones, dejar que sus planillas hagan su trabajo
y que los jugadores puedan llevar un partido limpio y dinámico, sin pañuelos a
cada jugada. La reciente polémica en el Clásico Estudiantil y en otros juegos,
aunado a la gran cantidad de jugadores expulsados en lo que va de esta
temporada, debería encender los focos rojos dentro de las dos planillas
queretanas.
La LIMUFAQ es un primer paso para elevar la competitividad del
futbol queretano, las planillas arbitrales también deben entrar a la dinámica y
buscar mejorar también. Entendemos que nadie es perfecto y el ser juez de una
competencia deportiva siempre conlleva problemas con un bando u otro, esto no
significa que no hay trabajo que hacer. El futbol americano en Querétaro
necesita mucho trabajo, desde todas las trincheras.
Jugadores y coaches se
esfuerzan en mejorar su nivel de juego, administrativos, aficionados, todos
pueden mejorar. Los oficiales deben incluirse a este trabajo, y el resto de
nosotros debe también exigirles que sean mejores, por el bien del juego y de
los jóvenes que se desarrollan en él.
| NO cabe duda de que tenemos excelente árbitros, pero también hay mucho espacio para mejorar. |
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